sábado, 23 de febrero de 2008

Buenos Aires


Vuelvo a esa hermosa ciudad con hermosas personas.
Desde que la visité por primera vez hace 5 años siempre es una alegría regresar.
En Venezuela siempre pensamos que los argentinos son petulantes y arrogantes cosa que tiene su punto de certeza. Me atrevo a decir que sobre todo, los que se van de Argentina, y aquellos que dejan la gran ciudad, tienen un andar por el mundo un tanto avasallador adjuntado con un pensamiento de que Argentina es el único país que existe en la tierra. No hay peor cosa que publicitar que lo mejor del mundo es el país donde vives. Corres el riesgo de caer y de quedar mal porque las perfecciones no existen y menos los países perfectos. Lo mejor es darle aires de grandeza a tu casa, a tu espacio, a aquel minimundo que has creado para vivir junto a los que amas, independientemente de los entornos en los que te toca moverte.
Creo que la petulancia y también, la ignorancia, existe en todos lados. Recuerdo una vez en Cuba, un periodista que había tenido la oportunidad de viajar a otros países por trabajo me dijo "nada como mi país, es el mejor sitio del mundo" y es que el amor por la patria puede ser ciego.
Yo podría vivir en Buenos Aires a pesar de que ese "porteñismo" a veces es insoportable: no puedo, estoy ocupado/a, tengo pereza, es imposible, él o ella no es nadie....esas y otras frases son comunes en el porteño, además de una desagradable sensación de que les alegra cuando te va mal ( en el ambiente laboral, en el personal se desviven por hacerte sentir bien)
Desde que conocí esa ciudad siempre sueño con la ilusión de vivir allí. Cosa que puede parecer extraña después de haber leído todo lo anterior. Creo que hay muchas cosas por hacer, y como yo no soy perezoso pues tendría mucha actividad.
Pero bueno, Buenos Aires es muy grande, y como en todas las grandes ciudades, hay personas y gustos y karmas para todo. Lo importante es no caer en la "mala leche" que recircula, ya sea en Madrid, Caracas, o Buenos Aires.